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dijous, 13 de juny del 2019

Las playas del Desembarco

Point du Hoc, Lunes 10 de Junio de 2019

Tras visitar Deauville, Honfleur y Caen, tocaba  uno de los platos fuertes del viaje: las playas del Desembarco de Normandía, testigos siniestros de miles de muertes de jóvenes a partir del 6 de Junio de 1944 y las semanas siguientes.

Brevemente (si quieres ampliar datos y conocimientos acerca de aquel 6 de Junio, hay miles de webs que te lo explicarán mejor que yo): los franceses habían sido incapaces de frenar el avance nazi y aunque los rusos ya habían derrotado a la Wermacht en Stalingrado, para vencer al fanatismo fascista, hubieron de ponerse de acuerdo varias potencias para hacer pinza desde el oeste junto a los rusos, que detenían y hacían retroceder las tropas de Hitler al este.

Así, desde varios meses antes, se gestó la denominada Operación Overload: el Desembarco, que no consistía en otra cosa que en tomar al asalto las playas del norte de Normandía y sus puntos estratégicos. Para ello, miles de soldados británicos, canadienses, estadounidenses y rebeldes franceses que estaban en el Reino Unido, cruzaron el Canal de la Mancha, construyeron puertos artificiales para gestionar la Logística y arremetieron contra baterías antiaéreas, bunkers de observación y nazis que custodiaban la costa francesa, además de producirse intensos bombardeos por parte de la aviación.

Estas playas de este a oeste, pasaron a denominarse Sword (donde desembarcaron británicos y rebeldes franceses), Juno (canadienses), Gold (británicos), y Omaha y Utah (estadounidenses), esparcidas en varias decenas de kilómetros desde Sword a Utah.

Las dudas era cómo visitarlas, qué priorizar, etc. Finalmente, descarté las dos de los extremos, porque distaban mucho entre ellas y a mi parecer, eran las menos emblemáticas. Así que hago un recorrido por Juno Beach (Courseulles-sur-Mer), Gold Beach (Arromanches), baterías antiaéreas en Longues-sur-Mer, Omaha Beach (Colleville-sur-Mer) y Point du Hoc.

Comienzo la visita en Juno Beach Centre, gestionado por jóvenes canadienses que vienen desde su país, un año, a conocer parte de su Historia y a que perviva el recuerdo de aquellos que dieron la vida por las libertades. Hice, también, el Tour guiado, donde te entran en dos búnkers, uno de ellos de observación, pero poco preparados para lo que vendría aquel 6 de Junio, porque jamás supusieron que habría tal cantidad de soldados aliados allí. Es curioso ver cómo la propia orografía ha cambiado y lo que era un búnker a apenas 3 metros de la orilla, ahora se encuentra a unos 70-80 metros del mar, con dunas creadas por el paso del tiempo. El centro de visitantes está bien, pero es modesto, en comparación a los siguientes.

                 Búnker alemán en Juno Beach

La siguiente era Arromanches y debo decir que fue, de largo, la que más me impresionó, más cosas tiene a ver, experiencias 360 grados, documentales, maquetas, tanques, etc. Aquí se construyó uno de los dos puertos artificiales que se tuvieron que construir para aquella proeza bélica y construir un puerto artificial, con barcos mercantes, piezas de hormigón, las mareas que suben y bajan, etc, debió ser toda una proeza hace 75 años. El otro se intentó construir por los estadounidenses pero fue un fracaso por las tormentas y se desestimó finalmente, por lo que la importancia de Arromanches fue aún mayor.

                   Arromanches, Gold Beach

En la playa aún hay restos de aquellas plataformas, desde el Museo del Desembarco, con unas amplias ventanas, videos y maquetas, te explican perfectamente lo que se hizo, la logística que comportó aquello, los miles de hombres que se necesitaron, etc. Bajo hasta la misma orilla, rodeo alguna de las plataformas que yacen, aún, en la arena, que dan fe de que aquello fue cierto, aquel día pasó, aquel día que el fascismo comenzó a ser derrotado (podían haber estirado un poco el camino y haber limpiado España, de paso, aniquilado al Dictador y a toda la purria que aún sigue en los puestos de poder de ese país).

Más arriba, en la colina junto al Museo, hay un cine 360 grados. Si has entrado al Museo del Desembarco, te hacen aquí un descuento de 1€... Y debo decir que este "Arromanches 360°" es de lo más emocionante que he vivido en los últimos años. Entras en una sala redonda, con 12 pantallas a unos 3 metros de altura que te rodean por completo. Yo entré casi el último y todo el mundo estaba apoyado en las barras metálicas del centro del cine mirando en la misma dirección. Tanto es así, que en las primeras no había nadie... Así que me fui para allí y me coloqué de cara a todo el mundo de tal modo que veía pantallas que, claro, ellos no veían y al revés.
      Arromanches, Gold Beach, desde la colina

El sonido comienza a envolverte, el ascenso del nazismo, la invasión de Polonia y Checoslovaquia, el pacto de los aliados. Las imágenes se suceden a un ritmo vertiginoso, muchas a la vez... De pronto, una pausa. Y comienzan los bombardeos. Las ametralladoras. Las explosiones. Los gemidos de dolor. Los sollozos. El Desembarco. Soldados que mueren nada más poner un pie en la playa. Malheridos. Caras de horror. La música, épica, te atrapa, te emociona, te eriza la piel. Y observo las caras de los allí presentes. Gente llorando al ver y sentir todo aquello. Caras desencajadas. Miradas incrédulas. El horror. Poco a poco, va pasando a una sensación de alivio, de esperanza, de alegría... Los aliados van acorralando a los nazis. Se libera París... Las emociones desbordan este rincón de Normandía... Qué duro revivirlo ni que sea en la comodidad de esta sala.

Aún tocado por lo vivido, cojo el coche y me dirijo a las baterías antiaéreas nazis de Longues Sur Mer. Son curiosas de ver, pues están en muy buen estado y al final hay una visión bonita de los acantilados de esta parte de la costa.

Finalmente, voy hacia Omaha Beach. Aquí, lo realmente impresionante es el Cementerio Americano, con más de 9.000 soldados americanos enterrados tras morir aquellos meses en su lucha por la libertad y la Democracia. Aquello sí era loable y no las mierdas que han hecho con dictaduras en Latinoamérica, en África o en el Oriente próximo, o como están haciendo ahora con Venezuela o Irán...

En fin, como decía, pasear por ese campo plagado de miles de cruces, con los nombres inscritos, su lugar de origen y la fecha de su muerte es impactante. Como impactante es que algunas tumbas no identifiquen por imposibilidad en su reconocimiento en aquellos años, imagino, a decenas de soldados. Algunos no eran más que adolescentes...

   Cementerio estadounidense en Omaha Beach

El cementerio está un poco antes de lo que es en sí la playa de Omaha y esta sí decepciona porque apenas hay un par de monumentos que recuerdan aquel día. La playa es inmensa, kilométrica, abierta por completo... Y allí, sentado, pienso en qué debían pensar y sentir aquellos jóvenes que desembarcaron los primeros y cuya muerte era casi con total certeza: descender de los barcos y ponerse a correr a merced de las ametralladoras nazis... Aquellos, los primeros, fueron los verdaderos héroes de toda esta historia.

Finalmente, me voy a Point du Hoc, que era un bastión en un acantilado, donde los alemanes tenían un control estratégico máximo de la zona. Y la toma de aquel emplazamiento fue encomendado a los rangers estadounidenses. Cuando estás allí y miras el empuje del mar, el acantilado, los búnkers... Entiendes cómo de 225 rangers sólo sobrevivieron 90. Otros héroes...

                            Point du Hoc

Las expectativas sobre este día, mucho más que satisfechas y con la sensación de que he aprendido mucho de lo que significó aquel día.

Por cierto, en algunos centros o en el Cementerio Americano, había muchas tarimas, flores, recuerdos, etc. puesto que hace tan sólo 4 días se congregaron altos mandatarios de todo el mundo para conmemorar aquella hazaña. Casualmente, del país vecino no fue nadie, no sea que vayan a molestar a los fascistas que copan tribunales, partidos políticos, prensa y empresas del IBEX35, o al Rey Bufón, heredero del golpista fascista.
A todo esto, Angela Merkel vino aquí y sus palabras muestran muy bien lo que es aprender de la Historia, asumir los errores y conmemorar la derrota del fascismo. En Españistán, en cambio, aquel golpista sigue enterrado en el Valle de los Caídos. Las diferencias son sonrojantes y es lo que pasa por enganar a la gente con la falsa "modélica transición" y que yo llamo "suprema traición".

En fin, que me voy del tema...
Las playas del Desembarco bien merecen una visita, sin duda.

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